• =?UTF-8?Q?=28IV=C3=81N=29=3A_DIOS_ES_NUESTRO_PADRE_S=C3=93LO_DESDE_EL_V

    From valarezo7@hotmail.com@1:229/2 to All on Sunday, January 20, 2019 14:26:02
    Sábado, 19 de Enero, 2018 de Nuestro Salvador Jesucristo, Guayaquil, Ecuador-Iberoamérica

    (Cartas del cielo son escritas por Iván Valarezo)


    DIOS ES NUESTRO PADRE SÓLO DESDE EL VIENTRE VIRGEN (LUGAR SANTÃSIMO) SALPICANDO SANGRE EXPIATORIA:


    Con gracia, nuestro Padre celestial le habló a Abraham, diciéndole, este es el convenio contigo, que tú serás padre de no solamente de una nación sino de multitudes de naciones, porque tú vas a ser enriquecido hasta el punto de bendecir a otros por
    todas las generaciones venideras hacia toda la eternidad celestial. Por cuanto,
    nuestro Padre celestial estaba listo para tener a sus hijos nacidos de la familia de Abraham y del vientre estéril de su esposa Sarah, ya que era imposible que ella diese
    vida a un hijo, y desde su vientre Él iba a tener a sus hijos poblando la tierra al fin con su perfecta voluntad hacia la eternidad angelical.

    Ciertamente, nuestro Padre celestial había planeado tener a sus hijos nacidos en las naciones de la humanidad entera con Abraham que había fallado en ser padre con Sarah su esposa, porque su vientre estaba sin vida, así como toda la
    tierra con las
    familias de las naciones que la habitaban, por ende, ya había muchas descendido al infierno tormentoso, perdidos eternamente. Realmente, cuando nuestro Padre celestial le dijo a Abraham que seria padre no solamente de una nación, pero de muchas
    naciones, entonces, Él le estaba diciendo, que Él iba a tener a sus hijos nacidos del vientre estéril de Sarah su esposa, aunque estaba ya muerto: porque solamente Él es el Padre de todas las naciones de la tierra, empezando con Israel.

    Fue como cuando nuestro Padre celestial llamó a Abraham a ascender el monte alto, que Él mismo le mostraría en el Monte Moriah, con su único hijo amado Isaac: ofreciéndolo, como una ofrenda encendida hacia Él en la gloria celestial, entonces,
    cuando Abraham estuvo listo para ofrecérselo, instantáneamente una voz se oyó desde el cielo, deteniéndolo de sacrificar a su unigénito. Considerando que, iba a ser nuestro Padre celestial el que sacrificaría a su único Hijo Jesucristo nacido
    nuevamente en la tierra prometida, pero, esta vez, iba a nacer del vientre virgen de la hija de David, y así, él derramar su sangre expiatoria de vida eterna del Padre, llenando la tierra con ella, con salvación perfecta para todos sus hijos
    finalmente.

    En la media que, nuestro Padre celestial necesitaba repoblar la tierra con sus hijos descendiendo desde el cielo arriba e incontables como las estrellas del firmamento, porque Él tiene que rescatar a sus familias de las naciones que ya
    han descendido al
    infierno tormentoso, porque fallaron en conocer su santo nombre ni menos hicieron sacrificios de corderos para expiar por sus pecados. Por ende, era la responsabilidad de Abraham de ser padre de Israel, pero también, padre de muchas naciones del mundo
    entero: porque al su hijo Isaac ser la ofrenda encendida hacia el Padre en la gloria celestial, entonces, él estaba preparando la carne sagrada para sus hijos prometidos e incontables, y también para el renacimiento de naciones, bautizadas en agua
    todas ellas.

    Porque así es como nuestro Padre celestial que no solamente puede prometerle a
    Abraham hijos incontables como las estrellas del cielo, pero igualmente, a toda
    familia de las naciones, porque cuando creen en su convenio de vida, empezado con la carne
    sagrada de Isaac, entonces, creyendo en él, ellos renacerán por el bautismo en agua y por el bautismo del Espíritu Santo. Creyendo que, es por el sacrificio de nuestro Padre celestial, llamando a Abraham a ofrecerlo sobre el monte santo de Jerusalén
    y su Lugar Santísimo, descansando sobre el Moriah, que luego Él mismo le mostró a tres días camino de su pueblo, entonces, con su Hijo Jesucristo ofrecido como Isaac inicialmente: Él es el único Padre de Israel y de las naciones, siempre.

    Oportunamente, nuestro Padre celestial empezó a lidiar así no solamente con la familia de Abraham, y esto es con su Hijo Jesucristo nacido como Isaac del vientre estéril de Sarah, por el Espíritu Santo, porque todos los demás y con la misma tierra
    habían muerto ya, por la rebelión angelical de Lucifer en la gloria celestial
    en contra de su santo nombre fuego. Por ello, nuestro Padre celestial necesitaba restaurar toda vida en la gloria angelical, pero, Él empezaría con
    la misma tierra, porque
    fue de su polvo que Él vistió a Adán y a sus hijos, empezando con Eva, para que el pecado sea removido finalmente de su presencia santísima y así su santo nombre sea amado, servido y alabado por todos sus hijos, siempre.

    Definitivamente, los hijos de nuestro Padre celestial necesitaban renacer no solamente de la carne sagrada de su Hijo Jesucristo nacido como Isaac del vientre estéril de Sarah, por su Espíritu Santo, pero igualmente todo espíritu humano, para que su
    misma vida santísima sea vida en cada uno de ellos: floreciendo para amar, servir y alabar su santo nombre fuego por toda una eternidad. Esto significa que las familias de las naciones habían ya descendido al infierno, porque habían fallado en conocer,
    amar, servir y alabar su santo nombre fuego en la vida recibida de Adán y Eva, entonces, por su Hijo Jesucristo nacido de Abraham y del vientre estéril de Sarah, instantáneamente ellos pueden resucitar hacia su vida eterna: amando, sirviendo y adorá
    ndolo a Él, siempre.

    Por cuanto, las palabras de nuestro Padre celestial a Abraham tienen que cumplirse últimamente, porque Él por su Hijo Jesucristo nacido como Isaac del
    vientre estéril de Sarah, y luego de la hija de David, en ambas ocasiones por el Espíritu Santo,
    milagrosamente: Él puede tener a sus hijos renaciendo del Juramento a Isaac para ver vida nuevamente en su tierra nueva eterna. Dado que, ellos renacerán de poderes del Espíritu Santo, así como si todos ellos renaciesen directamente del reino de los
    cielos por poderes del Juramento a Isaac, aunque ellos hayan estado siglos en el Valle de los huesos secos o de cualquier otro infierno del corazón de la tierra, porque ellos son sus hijos regresando a su gloria celestial, para siempre.

    Aquí es, en donde nosotros veremos las palabras de nuestro Padre celestial prometidas a Abraham inicialmente, que él no solamente será padre de una gran
    nación, pero igualmente de muchas, porque por poderes del Juramento a Isaac ellos renacerán en
    la carne sagrada de su Hijo Jesucristo y de su Espíritu Santo, tornándose todos ellos santos y perfectos, así como Él es siempre. Ciertamente, Abraham se hizo no solamente padre de una nación israelí, pero de muchas naciones desde del sacrificio
    que empezó sobre el monte santo de Jerusalén y su Lugar Santísimo, descansando sobre el Moriah, porque sólo su Hijo Jesucristo fue ofrenda encendida en Isaac ante nuestro Padre celestial, para que las familias de las naciones regresen a Él:
    perdonados, protegidos y redimidos eternamente.

    Realmente, nuestro Padre celestial sobre el monte santo de Jerusalén, en donde
    su Hijo Jesucristo ascendió finalmente con el madero del Israel antiguo, acumulando pecados del mundo desde la cautividad egipcia y el Valle de los huesos secos, entonces,
    con su misma vida eterna vivida en Canaán victoriosamente sobre Satanás, pecados y muerte, finalmente Él es el Padre de las naciones perpetuamente. Entendiendo que, nuestro Padre celestial sobre el monte santo de Jerusalén, y su vientre virgen,
    recibió ya a cada israelí hombre, mujer, niño y niña del Valle los huesos secos que ascendieron en el Tercer Día, por el Juramento a Isaac cumplido por su Hijo Jesucristo, derramando su sangre expiatoria con vida eterna perfectamente victoriosa
    sobre Satanás, pecados y muerte, en Canaán, perpetuamente.

    Realmente, es sobre el monte Sion y su Lugar Santísimo, en Canaán: en donde nuestro Padre celestial se declaró no solamente ser Padre legitimo del Rey Mesías, por el renacimiento de su carne sagrada, huesos inquebrantables y sangre expiatoria,
    viviendo únicamente los Diez Mandamientos cumplidos una eternidad entera, pero
    igualmente, Padre legitimo de toda nación, bautizada en agua, invocando su santo nombre, siempre. Ciertamente, nuestro Padre celestial llamó a Abraham, como padre no
    solamente de una nación sino de muchas, sobre el monte santo de Jerusalén, descansando sobre el Moriah, porque su Hijo Jesucristo había nacido como Isaac
    de Sarah, por el Espíritu Santo, empero, sobre el monte Sion, en Canaán, su Hijo renació del
    vientre virgen con su carne sagrada como su único Hijo amado perpetuamente.

    Por eso, nuestro Padre celestial le declaró a su Hijo Jesucristo en Canaán, que en aquel día Él fue hecho su Padre, y que él sería su Hijo amado siempre, porque su nacimiento del vientre estéril él falló en ser su Hijo, más bien, el hijo de
    Abraham como Isaac, pero, con su nacimiento virgen entonces él fue hecho su Hijo legitimo, finalmente. Considerando que, al hacer esto nuestro Padre celestial con su Hijo Jesucristo y su Espíritu Santo entonces Él estaba restaurando no solamente su
    vida santísima en Canaán, como su paraíso moderno junto con cada bendición posible de su Juramento enriquecedor hacia Isaac, pero igualmente, Él restauró su amor de Padre para con Adán y sus hijos, aunque estén ya en el infierno perdidos.

    Por cierto, cada hijo prometido a Abraham e incontable como las estrellas del cielo arriba, no solamente viene directamente del cielo, pero también de debajo de la tierra, por poderes cotidianos del Juramento a Isaac conquistados sobre el monte santo de
    Jerusalén y su Lagar Santísimo por su Hijo Jesucristo maravillosamente, en el
    Moriah inicialmente, y luego en Canaán finalmente, derramando sangre reparadora. Dado que, es únicamente por el bautismo en que nuestro Padre celestial no solamente recibió
    a cada sacerdote Levita, entrando en el tabernáculo de reunión para realizar
    sus rituales y ceremonias de perfecta santidad del Juramento a Isaac, pero igualmente, Él acepta a cada uno de Israel y de las familias de las naciones del mundo entero,
    como sus hijos legítimos perpetuamente.

    Puesto que, este es el único lugar de la gloria celestial, en donde sus huestes angelicales aman, sirven y adoran su santo nombre ante su Gran Trono Blanco, y es el mismo lugar con Israel y las familias de las naciones, recibiendo a todos sus hijos
    renacidos del bautismo en agua y del Espíritu Santo, invocando la perfecta santidad de su nombre salvador. Efectivamente, aquí es, en donde nuestro Padre
    celestial tuvo a su Hijo Jesucristo derramando su sangre expiatoria y llena de su misma vida
    eterna, que había derrotado a Satanás y a sus ángeles caídos junto con la muerte, en Canaán, para que sus mentiras, pecados, maldiciones, enfermedades, conflictos y guerras siempre fallen en sus hijos, por poderes del Juramento a Isaac en ellos.

    Entendiendo que, aquí es, en donde nuestro Padre celestial finalmente a entrado en el corazón, alma, mente, cuerpo y espíritu humano de todos sus hijos de Israel y de las familias de las naciones, y únicamente cuando están bautizados ya en agua y
    del Espíritu Santo, abandonando así el fruto prohibido por el fruto de vida, como su naturaleza divina en ellos siempre. Dado que, cuando sus hijos se bautizan en agua, invocando la perfecta santidad de su santo nombre fuego, su Hijo Jesucristo y su
    Espíritu Santo, entonces, cada uno de ellos desciende a las aguas, abandonando
    la carne pecadora por la carne sagrada, en donde nuestro Padre celestial es nuestro único Padre en el cielo, y sobre toda la faz de la tierra perpetuamente.

    Considerando que, cuando somos bautizados en agua, invocando su santo nombre fuego, entonces nosotros no solamente estamos invocando a nuestro Padre celestial, pero igualmente, a su familia divina, que es su Hijo Jesucristo y su
    Espíritu Santo junto con
    almas redimidas de muchas generaciones, y así, todos nosotros seamos uno con Él instantáneamente sobre el monte santo de Jerusalén y su Lugar Santísimo.
    Ya que, nuestro Padre celestial está sentado sobre su Silla de Misericordia, que está en su
    tabernáculo de reunión y su Lugar Santísimo, como el Lugar Más Santo del reino angelical y para las familias de las naciones, empezando con todo Israel,
    en donde nosotros somos recibidos por Él en persona, renaciendo así de su imagen santísima una
    vez más para la eternidad.

    Y es aquí, en donde tú renacerás del tabernáculo de reunión y su Lugar Santísimo, como el vientre virgen de nuestro Padre celestial, entrando tú en él, bautizado ya en agua únicamente, renaciendo nuevamente de su imagen y de su alma santísima,
    cuando Él mismo te abraza, abrazándote fuertemente con su amor eterno, y así, tú vuelves a ser su hijo legitimo eternamente. Visto que, cuando tú naciste de tu madre y padre, entraste en el mundo llorando, entonces tú nacías del bautismo del
    vientre de tu madre, que es una vejiga llena de agua, en donde tú eres sólo una célula, que empieza a desarrollarse, como un feto (embrión), formándose últimamente en un ser viviente con identidad, pero, lleno del fruto prohibido desafortunadamente.

    Sin embargo, cuando tú renaces bautizado, en donde tú decidas sumergirte en agua, lo suficientemente abundante con tu cuerpo que quede sumergido, como en el vientre de tu madre, seguidamente tú emerges de él, bautizado en santidad perfecta de su
    santo nombre estarás siempre, levantándote su Espíritu Santo hacia su tabernáculo del vientre virgen, renaciendo así junto con Dios como su hijo legítimo. Porque sobre aguas del mundo tú eres bautizado, renaciendo sin el fruto prohibido, invocando
    la santidad perfecta de su nombre, su Hijo Jesucristo y su Espíritu Santo, y así, tú asciendes inmediatamente al monte santo de Jerusalén y su Lugar Santísimo, como el vientre virgen del tabernáculo de nuestro Padre celestial,
    esperando por tú
    nuevo renacer está, como su Hijo legítimo para siempre.


    [continued in next message]

    --- SoupGate-Win32 v1.05
    * Origin: www.darkrealms.ca (1:229/2)