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Sábado, 04 de Agosto, 2018 de Nuestro Salvador Jesucristo, Guayaquil, Ecuador-Iberoamérica
(Cartas del cielo son escritas por Iván Valarezo)
VIDA ETERNA AHORA: BAUTIZADO EN AGUA: VERAS AL PADRE EN RIQUEZAS DEL JURAMENTO A ISAAC POR TI:
Nuestro Padre celestial dijo: Creamos al hombre en nuestra imagen y conforme a nuestra semejanza con ayuda idónea de su Hijo Jesucristo y de su EspÃritu Santo, porque, Él estaba listo para bendecir toda la tierra y con el nacimiento de la humanidad
entera (sus hijos), reinando sobre todo lo creado por Él para que su vida santa florezca toda una eternidad. Pues, estaba en la mente de nuestro Padre celestial de sanar todo lo que Lucifer junto con sus ángeles caÃdos habÃa hecho en contra de Él,
su Hijo Jesucristo y su EspÃritu Santo, sus ángeles fieles y su santo nombre fuego, al no crear más ángeles, reemplazando los rebeldes, pero, más bien, dar vida abundantemente a sus hijos legÃtimos para siempre.
Estos son los hijos nacidos directamente de su imagen y conforme a semejanza de
su Hijo Jesucristo, y por los dones y poderes del EspÃritu Santo, que es su nuevo reino naciendo sobre la tierra y con glorias nunca vista ni por las huestes angelicales,
porque Él no querÃa liderar más con el pecado nuevamente; por ende, un nuevo
reino nacerÃa urgentemente. Este nuevo mundo, que estaba por crear, tenia que estar poblado por sus hijos nacidos de su imagen y conforme a semejanza de su Hijo Jesucristo y
con los poderes y dones asombrosos del EspÃritu Santo, y asà el pecado jamás
seria parte de su reino venidero: porque será un reino gobernado a cada momento por su palabra viva toda una eternidad.
Dado que, Lucifer junto con los ángeles caÃdos habÃa hecho no solamente que su santo nombre fuego que sea atacado y herido, pero igualmente, habÃa contaminado sus lugares santos, que amenazaba seguir extendiéndose por toda su
Creación, incluyendo
la tierra: porque el reino de tinieblas de Lucifer será gobernado por sus mentiras toda una eternidad. Por eso, nuestro Padre celestial actuó urgentemente, descendiendo sobre la tierra para crear a sus hijos nacidos de su
imagen y alma viviente, y asÃ
vivan todos a semejanza de su Hijo Jesucristo, por los poderes y dones asombrosos del EspÃritu Santo, en donde ya no existe más lugar para Lucifer, sus ángeles caÃdos, ni el pecado por toda la eternidad venidera.
Por ello, nuestro Padre celestial descendió con su Hijo Jesucristo y con su EspÃritu Santo sobre el monte Sion, porque este es el monte escogido por Él para vivir con su Hijo amado y con su EspÃritu Santo junto con las huestes angelicales, y asimismo,
con sus hijos nacidos de su imagen, floreciendo conforme a semejanza de su Hijo Jesucristo por siempre. Ciertamente, este es Canaán, en donde nuestro Padre celestial necesitaba bendecir a su primogénito Adán, nacido de su imagen y alma viviente, y asÃ
florezca conforme a semejanza de su Hijo Jesucristo, por los dones y poderes de su EspÃritu, para que su hijo jamás conozca el pecado, pero únicamente su
perfecta voluntad de su palabra viva, que es su fruto de vida.
Por eso, nuestro Padre celestial le dijo a Adán, que él podÃa comer de cada árbol del JardÃn del Edén, que es el paraÃso, pero jamás del fruto del árbol de la ciencia del bien y del mal, porque el dÃa que comiese de él, entonces su rostro, que
es su imagen santÃsima en él, terriblemente seria desfigurada por el pecado. Es decir, que Adán morirÃa de sed y de hambre, porque es de la boca de su imagen santÃsima en él, y de sus hijos de generaciones futuras, que comen todos diariamente,
entonces él fallarÃa de continuar comiendo y bebiendo con Él, su Hijo Jesucristo y con su EspÃritu Santo—y esto es muerte—eterna separación de la vida eterna.
Porque Adán nació de su imagen y de su alma santÃsima alimentándose de su boca santa de todo de lo que se come y se bebe, por ende, al comer del fruto prohibido, Adán abandonó su imagen gloriosa que estaba sobre él, como resultado, él dejo de
comer del pan y vino de la Mesa santa para poder vivir la vida eterna. Aquà es
cuando, Adán recibió a su esposa Eva nacida de su quinta costilla, porque nuestro Padre celestial se dio cuenta, que no estaba bien que el hombre viviese
solo, entonces Él
lo durmió para crear de una de sus costillas a su mujer, para que sea su compañera junto con sus hijos por nacer de generaciones incontables hacia la eternidad.
Evidentemente, nuestro Padre celestial tomó la quinta costilla con sus manos santas para crear a cada hombre, mujer, niño y niña que nacerÃa de él, empezando con Eva su esposa, porque Él querÃa asegurarse que cada uno de ellos nacerÃa llevando su
imagen para vivir conforme a la semejanza de su Hijo Jesucristo, y lleno de los
poderes del EspÃritu Santo. Por ello, cada uno de sus hijos nacido de su imagen y de su alma viviente, trabajando con su santo nombre fuego en ellos, entonces sus manos se
aseguraron que nacerÃan como sus hijos legÃtimos únicamente para conocer la llenura de su amor infalible, emanando continuamente de su roca salvadora, localizada como siempre sobre el monte santo de Jerusalén hacia la eternidad.
Esta es la roca salvadora, que Adán fue llamado a comer de ella junto con Eva y sus hijos por nacer de su imagen y de su alma santÃsima por muchas generaciones, conociéndole a Él como su único Padre legal, amándolos grandemente con su amor
infalible, que es un amor apasionado y prÃstino, derramándose abundantemente sobre ellos toda una eternidad entera. Puesto que, fue la intención de nuestro
Padre celestial de que sus hijos, empezando con Adán y Eva, vivan gozándose de sus
bendiciones cotidianas, ya entregadas de su roca redentora, llena no solamente de su amor asombroso e infalible, y que es muy dulce, pero asimismo las alegrÃas y gozo de alimentar sus almas vivientes cada dÃa viviendo ya su vida
eterna abundantemente.
Puesto que, una vez que sus hijos, empezando con Adán y Eva, estén ante la roca redentora, establecida sobre el monte santo de Jerusalén siempre, entonces el rostro de ellos es restaurado con su rostro brillante y maravilloso, entregándoles
bendiciones asombrosas de luz y de riquezas interminables, alimentando: sus corazones, almas, mentes, cuerpos y espÃritu humano para comer siempre con Él
del cielo. Dado que, cuando cada hombre, mujer, niño y niña está sobre el monte santo de
Jerusalén, y su Lugar SantÃsimo, en donde la roca salvadora existe, entonces el rostro de nuestro Padre celestial es restaurado del daño hecho por Eva inicialmente, comiendo del fruto prohibido, que nadie puede jamás comer nuevamente de él, del pan
y vino para enriquecer su vida.
Ya que, esta es la vida eterna que nuestro Padre celestial empezó a entregarle
no solamente a Adán y a Eva por ser los primeros humanos nacidos de su imagen y de su alma viviente para poblar la tierra con sus hijos, pero igualmente para
vivir su vida
personal con todo su amor, bendiciones y felicidades sin fin por toda su Creación. Sin embargo, Lucifer trató de destruir todo creado por nuestro Padre celestial, su Hijo Jesucristo y su EspÃritu Santo al tomar control de su
santo nombre fuego, y asÃ
poseer poderes necesarios, no solamente para controlar los cielos con sus ángeles, pero la tierra con la humanidad entera, formando asà su reino de tinieblas conforme a su voluntad enferma y rebelde.
Ciegamente, Lucifer querÃa poseer todo lo que nuestro Padre celestial le habÃa entregado por inicio a su hijo Adán junto con sus hijos por nacer de él de generaciones futuras, empezando con Eva su esposa en el paraÃso: porque
si Lucifer podÃa hacer
que comiesen del fruto prohibido entonces él podÃa tocar de una manera enferma la imagen del Padre en ellos. Dado que, si Lucifer desfigura la imagen santÃsima del Padre en cada hombre, mujer, niño y niña, comiendo del fruto prohibido, porque, él
sabÃa que el Padre come cotidianamente de su Mesa el pan y vino de su Hijo Jesucristo, y asà junto con sus hijos naciendo de generaciones vendieras, por el EspÃritu Santo, entonces él podÃa imponer su rostro rebelde sobre ellos.
Porque asà es como Lucifer hace que el mal florezca entre los ángeles del cielo e igualmente con el hombre en la tierra, al tenerlos a todos ellos naciendo con el rostro del Padre celestial desfigurado, entonces asà va tomando progresivamente la
Creación, porque es la imagen del Padre haciendo el bien opuesto a Lucifer con
su rostro desfigurado haciendo el mal. Por eso, fue importante para nuestro Padre celestial darle vida a sus hijos desde su imagen santa y su alma viviente
para que vivan
conforme a la semejanza de su perfecta voluntad en su Hijo Jesucristo, que son poderes y dones manifestados del EspÃritu Santo, operando en ellos con bendiciones cotidianas, enriqueciendo sus almas vivientes, y asà hagan su perfecta voluntad siempre.
Puesto que, con los ángeles caÃdos nuestro Padre celestial no sintió ningún
amor, como para ayudarlos a alejarse de sus pecados y asà regresen a la gloria
y perfección, en que fueron creados inicialmente, cuando fueron recibidos en su reino para
amar, servir y glorificarlo a Él, su Hijo Jesucristo y su EspÃritu Santo, pero le fallaron desdichadamente por pecado y rebelión. Sin embargo, con Adán
y sus hijos, aunque ellos desobedecieron sus palabras cuando les dijo que jamás debÃan comer del
fruto prohibido, más bien podÃan comer del fruto del árbol de la vida, que realmente es su Hijo Jesucristo y su EspÃritu Santo, entonces Él sintió un amor profundo por su imagen en ellos y la gloria de su santo nombre fuego.
Evidentemente, cuando Adán y Eva pecaron al comer del fruto prohibido del árbol de la ciencia del bien y del mal, entonces, por los poderes no de la serpiente o de Lucifer, pero por desobedecer su palabra viva, dada a ellos especialmente para jamás
comer de él y su mal, instantáneamente murieron: porque fallaran siempre de comer del fruto de vida con Él. Comprobado que, es únicamente posible comer del pan y vino de vida con el rostro del Padre celestial brillando gloriosamente, instalado en
cada uno de nosotros, por ende, fue importante para Lucifer al tener a Adán y Eva comiendo del fruto prohibido, desfigurando asà el rostro del Padre en ellos, para que jamás coman del fruto de la vida, y mueran postreramente.
Puesto que, esta es la única manera de no solamente seguir rebelde en contra de nuestro Padre celestial, su Hijo Jesucristo, su EspÃritu Santo, y las huestes angelicales fieles hasta nuestros dÃas a su santo nombre fuego sobre el monte santo de
Jerusalén, pero igualmente de tener a Adán y sus hijos, empezando con Eva, comiendo con él las rebeliones del fruto prohibido. Asumiendo que, este es el camino en que Lucifer aun puede establecer su reino de tinieblas, en donde el pecado prevalece
sobre lo que nuestro Padre celestial con su Hijo y con su EspÃritu ha creado para bien y honor en el cielo con los ángeles y en la tierra con la humanidad entera, y asà manifieste su nuevo reino de su perfecta voluntad.
Visto que, al ser nuestro Padre celestial omnisciente (sabio) entonces veÃa que Lucifer junto con sus ángeles caÃdos planeaba para que su reino de tinieblas prevalezca sobre lo creado por Él junto con su Hijo y con su EspÃritu en los cielos con los Ã
¡ngeles y en la tierra con la humanidad, en donde Él necesitaba restaurar su imagen con Adán y Eva. Sin embargo, para que esto suceda, entonces nuestro Padre celestial necesitaba un hombre sobre la tierra, creyendo en sus palabras vivas, que Él tenia
que derramar sobre su altar del amor prehistórico, en donde su continuo sacrificio empezarÃa, cumpliendo con las obras salvadoras para bendecir su imagen sobre todo hombre que crea fielmente junto con sus hijos por nacer en generaciones futuras.
Este hombre fue Abraham, que nuestro Padre celestial habÃa buscado, empezando con Adán y Eva en el paraÃso, pero, Él finalmente lo encontró en la tierra,
porque él creyó en toda palabra que Él derramarÃa sobre él y sus hogares de su esposa
Sarah y de sus hijos adoptados, comprados por dinero de gente extranjera, para darles asà amor de familia abundantemente. Entonces, cuando nuestro Padre celestial finalmente encontró el hombre que Él siempre buscó por toda su Creación,
inmediatamente al empezar a hablarle a Abraham, entonces Él derramaba abundantes bendiciones en todos los dÃas de su vida sobre todo lo que tenia, y
sobre todo en que ocupaba sus manos, porque Él lo necesitaba extremadamente bendecido y rico.
Nuestro Padre celestial realmente estaba transfiriendo esas poderosas bendiciones, que Él siempre gozó con su Hijo Jesucristo y con su EspÃritu Santo en el cielo junto con los ángeles en la eternidad, porque Él planeaba tener a su Hijo Jesucristo
nacido de mujeres, por los poderes del EspÃritu Santo de riquezas interminables, para restaurar su imagen santa en la humanidad entera eventualmente. Pero Lucifer tenÃa que atacar sin misericordia su santo nombre junto con su rostro brillante y
glorioso en el reino angelical y en la tierra con la humanidad entera, porque Lucifer estaba decidido a tener su reino de tinieblas, establecido a su manera,
oponiéndose a todo lo bueno y honorable, creado por el Padre celestial que lo exalta sobre toda
su Creación continuamente.
Por eso, es que nuestro Padre celestial necesitaba soltar todos esos bienes que
recogió del reino angelical, porque Él tenia que transportar no solamente a su Hijo Jesucristo junto con su EspÃritu Santo a la tierra, empezando en el hogar de Abraham,
pero igualmente su altar del amor prehistórico, y asà arreglar y establecer su imagen divina sobre la humanidad entera eventualmente. Por cierto, nuestro Padre celestial no solamente necesitaba destruir continuamente a Lucifer y a sus ángeles caÃdos
con su santo nombre, que Lucifer intentó inicialmente de deshonrarlo en el cielo angelical, pero asimismo arreglar su imagen con Adán y sus hijos y asà regresen a Él, su Hijo Jesucristo y su EspÃritu Santo con su imagen santa sobre ellos brillando
con nuevas glorias.
[continued in next message]
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