• =?UTF-8?Q?=28IV=C3=81N=29=3A_La_CRUZ_israelita_est=C3=A1_llena_de_pecad

    From ivanvalarezo@gmail.com@1:229/2 to All on Sunday, October 13, 2019 10:46:25
    Sábado, 12 de Octubre, 2019 de Nuestro Salvador Jesucristo, Guayaquil, Ecuador-Iberoamérica

    (Cartas del cielo son escritas por Iván Valarezo)


    La CRUZ israelita está llena de pecados, tuyos y de todos tus amados igual: Bañados, lavados, con RITUALES de la sangre expiatoria:



    Llegó el día, cuando nuestro Padre celestial decidió llevar a sus hijos de todas las familias de las naciones a su altar de su amor infalible, que es el monte santo de Jerusalén, en Canaán, y así, Él mismo finalmente bendecirlos
    con su poderosa
    salvación, que únicamente su Hijo Jesucristo y su Espíritu Santo pueden lograrlo todo posible para una eternidad entera. Esta era la salvación que nuestro Padre celestial necesitaba establecer en Canaán junto con su altar de su monte santo de
    Jerusalén para siempre, porque sería aquí, en donde Él establecería su santo nombre fuego, para que sea amado, alabado y exaltado por sus huestes angelicales junto con sus hijos renacidos de su imagen y de su alma santísima.


    Ya que, este es Canaán junto con su altar de su monte santo de Jerusalén, en donde Él vivirá junto con su Hijo Jesucristo, su Espíritu Santo y sus hijos,
    que nacieron de su imagen y de su alma viviente, y así, ellos conquisten nuevas glorias jamás
    antes contaminadas por el pecado, pero llenas con el amor infalible de su corazón asombroso perpetuamente. Aquí es cuando: Nuestro Padre celestial tenia en mente, desplegar en Canaán, para que las familias de las naciones lo vean, sobre el monte santo
    de Jerusalén y clavado al madero de Israel antiguo, su santo nombre fuego, integrado a sus hijos, endulzando no solamente aguas amargas de Marah, el Valle
    de los huesos secos, pero igualmente la tierra con su humanidad entera.


    Sin embargo, para hacerlo posible, entonces nuestro Padre celestial tenia que encontrar una familia entre las naciones, dispuesta a asistirlo a Él, para que
    Él tenga a sus hijos nacidos en la tierra, y así, ellos no solamente sean su nación dorada,
    pero igualmente, su voluntad perfecta, en donde Él puede clavar su santo nombre fuego a ellos sobre el monte Sion, eternamente. Aquí es cuando: Nuestro
    Padre celestial encontró a Abraham listo para obedecer la perfecta voluntad de
    su corazón santí
    simo, al tener a sus hijos naciendo en la tierra, y así, ellos sean su nación
    dorada, como su voluntad perfecta para ser llevada a las familias de las naciones yaciendo ya en sus infiernos, porque todos ellos fallaron en conocer su santo nombre fuego.



    Visto que, este es el hombre a quien nuestro Padre celestial le prometido a él, que tendría un hijo de él mismo, aunque su esposa Sarah fuese estéril, pues, le era imposible a ella darle un hijo a Abraham, por ello, ellos tenían que esperar por el
    hijo prometido a que nazca por muchos años, y hasta que finalmente llegó en sus edades avanzadas. Evidentemente: Nuestro Padre celestial hizo a propósito a que esperen por su hijo prometido por años, porque Él necesitaba tenerlos a
    ambos, viejos y
    estériles como Adán y Eva, sin vida, como cuando comieron del fruto prohibido, del árbol de la ciencia del bien y del mal, habiéndoles avisado, que jamás coman de él, y así, Él empezar su vida eterna nuevamente en la tierra.


    Es decir, también que nuestro Padre celestial necesitaba a Abraham y a Sarah, bien avanzados ambos en años, que les seria imposible tener hijos de ellos mismos por voluntad humana o del pecado, y él niño que Él les entregaría, realmente seria su
    mismo Hijo amado, Jesucristo, nacido del vientre estéril de Sarah como Isaac, por poderes de su Espíritu Santo. Verdaderamente, este sería un hijo, que Abraham y Sarah tendrían de sus cuerpos ya muertos, como los cuerpos de Adán y Eva, y así, Él
    empezar la vida eterna nuevamente en la humanidad entera no con Adán y Eva, porque ambos pecaron comiendo del fruto prohibido, pero de sus siervos: Abraham
    y Sarah, participando del pan y vino con Él sobre su Mesa santa.


    Ya que, nuestro Padre celestial necesitaba que su Hijo Jesucristo nazca del vientre muerto de Sarah, por el Espíritu Santo, y jamás de voluntad de hombre, y así, Él empezar su misma vida eterna, establecida en Adán y en Eva
    en el paraíso, pero
    ahora, Él necesitaba empezarla nuevamente en su dulce hogar, en Canaán, en donde Satanás y la muerte morirían postreramente. Por eso, es que nuestro Padre celestial llamó a Abraham a abandonar a su familia, amistades y tierra por Canaán, porque en
    su nueva tierra escogida, nuestro Padre celestial iba a empezar nuevamente su misma vida eterna con su Hijo Jesucristo nacido como Isaac, por el Espíritu Santo, y así, sus hijos la hereden postreramente, para siempre enriquecida.


    Dado que, nuestro Padre celestial jamás le entregó tierras a Abraham para que
    las posea, como los levitas, por ejemplo, porque su Hijo Jesucristo nacido como
    Isaac junto con sus hermanos y hermanas, viviendo en generaciones futuras finalmente heredarí
    an a Canaán perpetuamente, y así, ellos amen, sirvan y adoren su santo nombre
    fuego sobre el monte santo de Jerusalén por una eternidad entera. Ahora, nuestro Padre celestial no le entregó tierra a Abraham en Canaán, como posesión suya, fue porque:
    únicamente después que Isaac nació junto con Jacobo y sus hijos en generaciones venideras, entonces, ellos heredarían a Canaán, pero empezando con Isaac siempre, porque él es el primero y el ultimo, él es el principio y el fin, y él es el Alfa y
    el Omega.


    Además, nuestro Padre celestial necesitaba establecer su santo nombre fuego sobre el monte Sion perpetuamente, y así, Él no solamente establecer su corazón santísimo en el Valle de los huesos secos, lleno de su amor infalible, entregando riquezas,
    glorias y honores jamás tocadas por el pecado, enriqueciendo así a sus hijos a amar, servir y alabar su santo nombre fuego al fin, eternamente. Dado que, con nuestro Padre celestial estableciendo finalmente su santo nombre fuego sobre el monte santo de
    Jerusalén, en Canaán, sobrevolando el mundo entero con su corazón santísimo
    establecido eternamente debajo de Canaán, como el corazón de la tierra, entonces, Él puede finalmente conquistar no solamente toda la tierra, pero igualmente, la humanidad
    entera: amándolo, glorificándolo y honrándolo sólo a Él por una eternidad entera.


    Consiguientemente, fue importante para nuestro Padre celestial tener a Abraham creyendo en sus palabras de vida eterna, nacidas naturalmente de su corazón santísimo, llevando su roca de salvación con tres carneros sacrificados con sus mitades opuestas
    una a otra junto con dos palomillos sin cortar, salpicado todo con sangre expiatoria, expiando Él mismo pecados del mundo entero por fin. La roca de salvación, que necesitaba encontrarse con los israelitas antiguos en el desierto del Sinaí, dándoles
    a beber agua vida, porque todos ellos descendían al Valle de los huesos secos,
    como la voluntad perfecta de nuestro Padre celestial, empoderándose de voluntades de Satanás y de la muerte en cada infierno, y así, Él finalmente establecer su voluntad
    perfecta sobre toda la tierra.


    Realmente, nuestro Padre celestial necesitaba degradar, destruyendo, toda voluntad de Satanás y la muerte en cada hombre, mujer, niño y niña de las familias de las naciones, estableciendo así su voluntad perfecta en cada uno de ellos, y así, ellos
    no vivan condenados más entre fuegos del infierno, regresando así nuevamente a vivir en su nueva tierra, en donde el pecado no existirá jamás. Visto que, fue voluntades juntas de Satanás y la muerte, enfermándolos y matándolos, echándolos con sus
    pecados eternamente perdidos al infierno tormentoso, y así, ellos solamente conozcan tormento y castigo por una eternidad entera, cuando fue la voluntad perfecta del corazón santísimo de nuestro Padre celestial, que todos ellos conozcan su amor
    infalible por su Hijo Jesucristo y por su Espíritu Santo, salvándolos instantáneamente.


    Puesto que, es la voluntad perfecta de nuestro Padre celestial de manifestarles
    a sus hijos, empezando con Adán y Eva en el paraíso, su asombroso amor infalible, sentido profundamente por ellos, y así, ellos solamente vivan para amarlo, servirle y
    adorarlo a Él, así como su Hijo Jesucristo y su Espíritu Santo junto con las
    huestes angelicales lo han hecho por una eternidad entera. Además, fue siempre
    la voluntad perfecta de nuestro Padre celestial, establecer su santo nombre fuego sobre el
    monte Sion, en Canaán, y así, sus hijos renazcan de su imagen y de su alma viviente, viviendo siempre a semejanza de su Hijo Jesucristo en la vida eterna de su Espíritu, enriqueciéndose ellos únicamente al conocer su amor infalible y sus riquezas
    personales en la tierra.


    Visto que, esta es la nueva tierra, nacida naturalmente de su corazón santísimo, ya establecida en el corazón de la tierra, en donde sus hijos renacieron celebrando el primer reposo Sabatino junto con la primera fiesta Pascual para ver al SEÑOR en el
    Tercer Día, y así, Él abundantemente enriquecer a las familias de las naciones cada día con su vida eterna en ellos. Por eso, fue importante para nuestro Padre celestial establecer su corazón santísimo victorioso sobre Satanás y la muerte en el
    corazón de la tierra, porque Israel antiguo había expiado, juzgado y cubierto
    cada pecado de las naciones, pero igualmente, su Hijo Jesucristo había conquistado Canaán con su vida eterna victoriosa sobre cada pecado, maldición, enfermedad, pobreza y
    muerte de Satanás para siempre.


    Por lo tanto, cuando nuestro Señor Jesucristo fue clavado al madero de Israel antiguo sobre el monte santo de Jerusalén, en Canaán, entonces, él derramó su sangre expiatoria de su corazón hacia el corazón santísimo de nuestro Padre celestial,
    establecido en el Valle de los huesos secos, como su perfecta voluntad, cumpliéndose en Canaán y en las naciones por toda su nueva tierra. Y esto era
    lo que nuestro Padre celestial necesitaba cumplir con todo Israel, al tener la sangre de su Hijo
    Jesucristo victoriosa viviendo en sus hijos por todo Canaán, destruyendo cada obra de Satanás y de la muerte finalmente, y así, Él tenerla toda ella en su
    corazón santísimo, cuando cada hijo suyo la reciba, bautizado en agua, viviéndola
    enriquecida grandemente con Él postreramente.


    Es decir, también que cada vez que uno de sus hijos es bautizado en agua, como
    tú y yo hoy en día, entonces, nosotros recibimos el cuerpo glorificado junto con la sangre expiatoria con la que su Hijo Jesucristo derrotó a Satanás y sus artimañas
    junto con la muerte, y así, tú mismo vivas su vida enriquecida diariamente, entregándote victorias sobre todo mal, siempre. Ya que, nuestro Padre celestial no solamente ha destruido cada pecado que nació del corazón de Satanás y de cada ángel caí
    do y de la muerte también, y así, tú vivas su vida eterna, que Él ya te ha entregado únicamente conociendo amor, gozos, paz, felicidad, prosperidad y riquezas sin fin sobre toda la tierra y en el cielo por una eternidad entera.


    Ciertamente, nuestro Padre celestial ya destruyó a tus enemigos en todos tus días, y enemigos de los tuyos igualmente, sin tener que preocuparte de ellos nuevamente: porque, Él te necesita a ti: amando, sirviendo y glorificando su santo nombre sobre
    el monte Sion, en Canaán, por poderes del Juramento a Isaac, llevándote a ti de poder en poder y de gloria en gloria siempre hacia Él. Es decir, también que nuestro Padre celestial no solamente ha expiado cada pecado por todo el desierto del Sinaí
    del pasado, del presente y del futuro, pero igualmente, Él ya expió tus pecados, que tú has cometido en todos tus días ante Él en la gloria celestial, y así, tú recibas su misma vida eterna, enriqueciéndote cada paso
    que des hacia su gloria
    angelical.


    Legalmente, nuestro Padre celestial tenia que expiar, juzgar y perdonar cada pecado de todos nosotros, y así, Él finalmente poder pasar juicios en contra de Satanás y de sus ángeles caídos, removiendo cada problema, conflicto, enfermedad, maldición,
    pobreza y muerte de tu vida, abriendo tu camino hacia grandes riquezas siempre
    hasta que tú finalmente asciendas a su altar a ver al SEÑOR en persona. Dado que, para que todos de Israel y de las naciones puedan ver al Padre, entonces, ellos tienen que
    ser enriquecidos poderosamente por el bautismo en agua, abandonando la carne pecadora y el espíritu de error por la carne sagrada y su Espíritu Santo: en donde nuestro Padre celestial los enriquecerá a ellos constantemente, viéndole a Él en persona
    postreramente sobre su altar.


    Aquí es cuando. Tú ascenderás al monte santo de Jerusalén, suspendido entre
    el cielo y Canaán, y así, tú te encontraras ante la roca de salvación, llenándote con océanos de su amor infalible, océanos de sus gozos, océanos de su felicidad y de
    otras bendiciones, convirtiéndote así en su neva roca personal, bendiciéndole a Él junto con su santo nombre fuego con perfectas glorias por una eternidad entera. Es decir, que cuando tú estés ante la presencia santísima de nuestro Padre celestial,
    entonces, tú habrás entrado en su vida eterna, en donde sus Diez Mandamientos han sido cumplidos y glorificados por una eternidad entera, fluyendo al fin por tu boca hacia tu corazón, alma, mente, fuerzas y espíritu
    humano, bendiciendo cada día
    todo en tu derredor con perfectas riquezas del cielo arriba.


    Ciertamente, tú serás enriquecido por nuestro Padre celestial, su Hijo Jesucristo, su Espíritu Santo junto con su santo nombre fuego sobre el monte santo de Jerusalén, suspendido entre el cielo y la tierra, y así, Él derrame
    continuamente desde su
    corazón santísimo su naturaleza divina, llenándote con sus riquezas cotidianas, pasándolos a otros: sanándolos y enriqueciéndolos con perfecta salvación constantemente, siempre. Efectivamente, bendiciones únicamente posibles sobre el monte santo
    de Jerusalén, en Canaán, cuando tú eres renacido del bautismo en agua, invocando la perfecta santidad de su nombre, abandonando así la carne pecadora
    y el espíritu de error por la carne sagrada y el Espíritu Santo, en donde tú
    vivirás poderes del
    Juramento a Isaac: entregándote riquezas eternas progresivamente, empezando ahora mismo.



    [continued in next message]

    --- SoupGate-Win32 v1.05
    * Origin: www.darkrealms.ca (1:229/2)