• =?UTF-8?Q?=28IV=C3=81N=29=3A_La_Sinagoga_amorosamente_ha_honrado_su_san

    From Elio I. Valarezo@1:229/2 to All on Sunday, August 29, 2021 10:43:27
    From: ivanvalarezo@gmail.com

    Sábado, 28 de Agosto, 2021 de Nuestro Salvador Jesucristo, Guayaquil, Ecuador-Iberoamérica


    (Cartas del cielo son escritas por Iván Valarezo)



    La Sinagoga amorosamente ha honrado su santo nombre contigo y con todo Israel, enriqueciéndote a ti y tu nación siempre:


    A tiempo, nuestro padre celestial había ya oído muy en alto y claramente a los israelitas, quejándose ante Moisés, de que no habían comido apropiadamente desde que abandonaron Egipto para entrar en el desierto únicamente para conocer hambre y sed:
    por lo tanto, todos deseaban regresar a Egipto inmediatamente, para comer de sus platos que fallaban en encontrar en el desierto. Aquí es cuando, nuestro Padre celestial le aseguraba a Moisés que al siguiente día la casa entera de Israel iba a recibir
    pan del cielo, para comer cada día de la semana, pero en el sexto día recogerían dos porciones para dos días, porque en el séptimo día todos celebrarían el Sábado, por ello, nadie debe salir a recoger más pan en aquel día especial.


    Entendiendo que, nuestro Padre celestial había sacado a Israel antiguo del cautiverio egipcio, en donde ellos habían llegado a conocer grandes riquezas por cuatrocientos años, mientras recogían pecados de familias antiguas y modernas de las naciones,
    para Él no solamente abandonar cada pecado en el Mar Rojo, pero igualmente destruir la hambruna mundial enteramente en el desierto de Sinaí. Realmente, nuestro Padre celestial debía haber tenido ya a Israel antiguo, bebiendo de aguas amargas de Mara,
    endulzadas por Moisés, tirando el árbol encontrado yaciendo cerca de familias antiguas y modernas de las naciones, endulzándolas grandemente, para Israel antiguo beberlas, tornándose todas ellas juntas en una semilla santa en el desierto de Sinaí,
    batallando progresivamente contra sed y hambre hasta conquistar riquezas de Canaán.


    Conociendo que, como Eva fue engañada, por la serpiente del Edén, para comer del fruto prohibido, del árbol de la ciencia del bien y del mal, entonces, Lucifer logró engañar a hijos nacidos de la imagen santísima de nuestro Padre celestial,
    fallando siempre en conocer riquezas que enriquecen su santo nombre en la Creación entera, por ende, conociendo únicamente el desierto sin riquezas hasta morir. Consiguientemente, nuestro Padre celestial necesitaba a Israel antiguo caminando por tres dÃ
    ­as hacia aguas amargas de Marah en necesidad de ser endulzadas por Moisés, pero igualmente por ellos mismos (Israel), bebiéndolas, endulzadas por el árbol, la cruz: entonces Israel se integró a las naciones, comiendo maná y bebiendo de la roca de
    salvación, derrotando la hambruna de Satanás progresivamente por el desierto de Sinaí finalmente.


    En otras palabras, nuestro Padre celestial tuvo a la humanidad entera yaciendo en el infierno tormentoso, porque Eva y luego Adam junto con sus hijos comieron del fruto prohibido, tornando el paraíso de vida eterna en la gloria angelical en el desierto
    de Sinaí sin riquezas alguna: riquezas, recibidas de la imagen de nuestro Padre celestial, para amar, servir y honrar su santo nombre eternamente. Realmente, porque nuestro Padre celestial necesitaba entrar en el desierto de Sinaí con Moisés y con la
    casa de Israel no solamente listos para beber las aguas amargas de Mara, endulzadas por su árbol, la cruz, pero igualmente, Él necesitaba endulzar familias antiguas y modernas de las naciones de sus aflicciones, que el fruto prohibido les había
    causado a ellos para la eternidad venidera.


    Amorosamente, nuestro Padre celestial tenia que haber tenido a Israel antiguo viviendo ya en riquezas en Gosén de Egipto, que familias egipcias gozaron igualmente riquezas innumerables de cada siete años, deteniendo así la hambruna de Satanás sobre
    la tierra últimamente, sin embargo, ahora Él necesitaba enfrentarse al hambre y destruirlo con las naciones en su carne sagrada de Israel caminando hacia Canaán por el desierto. Ciertamente, nuestro Padre celestial necesitaba a la casa entera de
    Israel, después de haber bebido aguas amargas, bebiéndose finalmente a familias antiguas y modernas de las naciones, entonces, Él podía tenerlos a todos ellos bebiendo de la roca de salvación junto con el maná del cielo, que ellos necesitaban comer,
    frustrando los planes de Satanás para destruir la tierra con la humanidad entera.


    Entendiendo que, la lucha de Satanás en contra del santo nombre de nuestro Padre celestial, empezó en la gloria angelical con un tercio de ellos, necesitaba continuar en la tierra, tratando finalmente de destruir a sus hijos que habían nacido de su
    imagen para bendecirlo grandemente siempre con riquezas, riquezas que él (Satanás) siempre ha fallado en gozarlas junto con ángeles caídos en la eternidad. Por lo tanto, fue importante para nuestro Padre celestial tener a cada hombre, mujer, niño y
    niña de familias antiguas y modernas de las naciones ya caminando por el desierto de Sinaí con Israel antiguo, conduciendo rituales y ceremonias de santidades perfectas del Juramento para destruir no solamente pecados, pero igualmente pobrezas,
    enfermedades, hambrunas y la muerte en la tierra con riquezas interminables para siempre.


    Realmente, nuestro Padre celestial tenia que no solamente destruir cada pecado cometido por cada hombre, mujer, niño y niña de las naciones en contra de Él, su Hijo Jesucristo y su Espíritu, pero igualmente destruir cada problema, conflicto,
    enfermedad, pobreza, muerte e infierno, pero destruirlos con sus mismos hijos afectados por ellos de generaciones pasadas y futuras, destruyendo finalmente el hambre de Satanás perpetuamente. Ciertamente, nuestro Padre celestial tuvo que vivir tus
    pecados junto con tus antepasados en la carne sagrada de Israel antiguo, porque ellos nacieron recogiéndolos en el cautiverio egipcio y luego abandonarlos en el bautismo del Mar Rojo para nunca más tocarlos, finalmente expiándolos, juzgándolos y
    cubriéndolos a todos ellos con sangre expiatoria, liberándote a ti hoy con riquezas de toda una vida ya enriquecida grandemente.


    Ahora, del por qué nuestro Padre celestial necesitaba vivir tus pecados con tus antepasados en la carne sagrada de Israel antiguo, recogiéndolos del cautiverio egipcio para abandonarlos en el bautismo del Mar Rojo últimamente, fue para declararte a ti
    perfecto y santo, así como su santo nombre lo es clavado a su cruz perpetuamente, y tú vivas con poderes asombrosos, enriqueciendo tu diario vivir siempre. Divinamente, tú naciste de la imagen y alma santísima de nuestro Padre celestial legalmente
    para conocer siempre riquezas descendiendo del cielo arriba, enriqueciendo su santo nombre sobre la cruz del monte Sion, en Canaán, sin embargo, Satanás rehúsa permitirte conocer riquezas, más bien, tú solamente conozcas pobreza y hambre para matar
    la tierra entera finalmente, y no sea jamás el reino venidero de riquezas interminables.


    Además, nuestro Padre celestial necesitaba vivir tus pecados con tus antepasados en la carne sagrada de Israel antiguo, pero viviendo tus pecados en el infierno tormentoso, porque el desierto lo asimila profundamente, y así, Él expiarlos, juzgarlos y
    cubrirlos con sangre expiatorias de corderos sacrificados siempre sobre la entrada del tabernáculo y su Lugar Santísimo, porque solamente Él puede destruir tus pecados siempre. En otras palabras, nuestro Padre celestial no tenia ninguna otra manera
    para destruir tus pecados, pero únicamente por su semilla santa, que fue su Hijo Jesucristo naciendo del vientre estéril de Sarah, por el Espíritu Santo, como carne sagrada y sangre expiatoria: convirtiéndose Israel en su nación ya lidiando con tus
    pecados para destruirlos en el bautismo del Mar Rojo antes que tu los sufras.


    Ya que, no había otro camino posible para lidiar con tus pecados, llevándote siempre hacia una muerte eterna, además, eternamente condenado en el infierno tormentoso para nunca ver vida nuevamente, porque Satanás con su hambruna mundial te necesitaba
    viviendo únicamente en el desierto, fallando siempre en darte riquezas hasta que seas bautizado para conquistar vida, paz, prosperidad y alegrías insondables en ti para siempre. Realmente, no había nadie además de nuestro Padre celestial, su Hijo
    Jesucristo y su Espíritu Santo para lidiar con tus pecados mientras tú mismo yacías ya con tus antepasados en el desierto, que una vez fue el paraíso del cielo angelical, pero con Eva comiendo del fruto prohibido, entonces, tu vida con riquezas
    desapareció hasta que derrotes la hambruna de Satanás, bautizándote en agua inmediatamente.


    Presentemente, tú podrás vivir la vida que nuestro Padre celestial intentó para ti, vivirla en el paraíso y en su reino angelical, porque tú naciste de su imagen y de su alma santísima con riquezas sin fin, que tú necesitas gozarlas diariamente,
    ya que, así es como su santo nombre es honrado, exaltado y glorificado por sus huestes angelicales, viviendo con riquezas interminables también. Porque nuestro Padre celestial es nuestro purificador, Él es nuestro limpiador, Él es nuestro
    santificador, llamándote a ti puro y santísimo únicamente si tú amas, sirves y exaltas su santo nombre, bautizado en agua, incoándolo a Él, su Hijo Jesucristo y su Espíritu Santo, finalmente saliendo del desierto, convertido en un paraíso
    glorioso nuevamente, enriquecido sólo para ti, amados y amistades toda una vida entera.


    Esto fue algo, que nuestro Padre celestial necesitaba hacer con cada hombre, mujer, niño y niña de naciones antiguas y modernas, porque Adán y Eva comieron del fruto prohibido, entonces, el desierto de Sinaí fue la última parada del hombre para
    conocer perdición y postes del infierno hasta que el Mesías clavado sobre la cruz del Lugar Santísimo con el pecado destruido, entonces vivir nuevamente. Realmente, nuestro Padre celestial tenia que asegurarse que no solamente Israel antiguo celebrase
    su Sábado eterno con las naciones rescatadas, endulzando aguas amargas de Mara, pero igualmente, ellos coman de su pan y vino del cielo arriba, como el maná y el agua de la roca hasta que sean mordidos por serpientes venenosas para recibir su santo
    nombre fuegos finalmente en Canaán, perpetuamente justificados.


    Legalmente, nuestro Padre celestial los necesitaba santos y perfectos aun antes de declararlos santos y perfectos a todos ellos, descendiendo a postes del infierno, esperando por el Mesías clavado a la cruz en la sinagoga de Jerusalén y su Lugar Santí
    simo, porque Él mismo amaría, exaltaría y glorificaría su santo nombre con sus hijos en el paraíso, removiendo finalmente el pecado de la tierra entera. Por cuanto, nuestro Padre celestial necesitaba asegurar que cada hombre, mujer, niño y niña
    descienda a postes del infierno ya perfectos y santos, esperando al Mesías clavado a la cruz en la sinagoga de Jerusalén y su Lugar Santísimo para ver vida con riquezas nuevamente, una vida que Satanás necesitaba destruir siempre, porque ama, exalta
    y glorifica su santo nombre, como jamás en la eternidad.


    Considerando que, esta es la vida que realmente enriquece a cada hombre, mujer, niño y niña de las naciones una vez bautizados en agua, invocándolo a Él, como Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacobo, recibiendo así la carne sagrada, en donde
    no hay pecado jamás, enriqueciendo la tierra entera siempre, conquistando riquezas, glorias y poderes jamás tocadas por el mal. Actualmente, esta es la vida de nuestro Padre celestial derrotada por Satanás y la serpiente, engañando a Eva y luego a AdÃ
    ¡n con sus hijos, que su Hijo Jesucristo la vivió en Canaán: destruyendo a Satanás y la muerte por ti, viviéndola llena de riquezas siempre; ciertamente, esta vida ha destruido a Satanás, familias brujas, muerte, pobreza y al infierno por ti ya para
    siempre.


    Verdaderamente, bautizándote en agua en cualquier momento, llenando tu bañera hogareña con agua, entrando en ella, emergiendo totalmente perdonado en Canaán, porque al tú salir de tu bañera, ahora estarás emergiendo del rio Jordán únicamente
    conociendo riquezas sin fin: destruyendo cada pobreza en todos tus contornos hasta solamente ver riquezas sin fin cada día siempre hasta que su reino venga al mundo finalmente. Seguramente, fue importante para nuestro Padre celestial tener a Israel en
    Egipto, cautivado y recogiendo tus pecados y de la humanidad entera para el bautismo del Mar Rojo, invocándolo a Él, como Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacobo, y finalmente Israel uno contigo por el desierto con tus amados, vecinos y
    amistades, logró hacerte perfecto y santo con riquezas interminables nuevamente.


    Realmente, nuestro Padre celestial necesitaba declararte a ti perfecto y santo junto con tus amados, vecinos y amistades, porque tú no solamente serias clavado a su Hijo Jesucristo sobre la cruz, en el Lugar Santísimo de la sinagoga de Jerusalén, pero
    igualmente tú regresabas al cielo: amando, exaltando y glorificando su santo nombre fuegos para que riquezas asombrosas sean posible en ti para siempre nuevamente. Además, nuestro Padre celestial necesitaba enriquecerte a ti con tus amados, vecinos y
    amistades directamente desde el desierto, porque la hambruna de Satanás lograba que las naciones caigan, como granos arenosos, perdidas eternamente, sin conocer vida con riquezas, paz y prosperidad, sin embargo, con Él trabajando con su Hijo Jesucristo,
    Israel antiguo y su Espíritu Santo, entonces, tú eres hoy su carne sagrada, enriquecida siempre.


    Legalmente, nuestro Padre celestial te necesita a ti con tus amados, enriqueciendo a vecinos y amistades con su carne sagrada y su sangre expiatoria, derrotando a Satanás y la muerte siempre, como cuando Él expiaba, juzgaba y cubría tus pecados con la
    sangre reparadora de su Hijo Jesucristo en la sinagoga de Jerusalén y su Lugar Santísimo, y tú sólo vivas amado y enriquecido siempre. Esto es verdad para cada hombre, mujer, niño y niña de familias musulmanas, islámicas, budistas, taoístas, hindÃ
    ºs, cristianas, hebreas y demás, porque nuestro Padre celestial clavó a su Hijo Jesucristo a ellos sobre la cruz, haciéndolos a todos ellos santos y perfectos, así como Él lo es siempre, porque ellos nacieron de su alma santísima con riquezas
    divinas, para gozarlas toda una vida entera.



    [continued in next message]

    --- SoupGate-Win32 v1.05
    * Origin: www.darkrealms.ca (1:229/2)