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valarezo7@hotmail.com
Sábado, 12 de Diciembre, 2020 de Nuestro Salvador Jesucristo, Guayaquil, Ecuador-Iberoamérica
(Cartas del cielo son escritas por Iván Valarezo)
El corazón del Padre en tu pecho es su voluntad perfecta contigo en tu País hoy, así como con sus ángeles del cielo arriba:
Amablemente, Nuestro Padre celestial decidió establecer su semilla santa en Canaán, pero Él necesitaba una familia que le obedezca a Él, para Él poderlo hacer así en la tierra que Él había escogido para vivir eternamente con sus hijos por
generaciones venideras, por ello, Abraham fue escogido contigo también, llevando su voluntad perfecta por la tierra entera finalmente para siempre. Visto que, esta fue la semilla santa de nuestro Padre celestial, dándole vida a su Hijo Jesucristo como
Isaac del vientre estéril de Sarah, por el Espíritu Santo, pero igualmente, le dio vida a su nuevo reino asombroso, como su nueva tierra, en donde Él será realmente amado por sus hijos infinitamente, conquistando riquezas, glorias y poderes para su
santo nombre fuegos en la eternidad.
Realmente, este es el nuevo reino que nuestro Padre celestial siempre soñó poseer, pero con sus hijos nacidos de su imagen y de su alma santísima, por su Hijo Jesucristo, como semilla santa y por poderes de su Espíritu Santo, llenando de vida eterna
su nueva tierra eventualmente, gozando únicamente riquezas interminables para vivir su amor infalible con sus amados, como tú y yo. Legalmente, esta es la vida eterna de nuestro Padre celestial, excluyendo a Lucifer y a sus ángeles caídos por pecar
en contra de su Unigénito y su Espíritu Santo al rebelarse en contra de su santo nombre fuegos, reservado únicamente para su familia divina, como tú y yo junto con tus amados, para amar, honrar y exaltarlo a Él perpetuamente, empezando en tu hogar
hoy.
Ciertamente, esta es la vida eterna de nuestro Padre celestial, que solamente su Hijo Jesucristo, su Espíritu Santo y ahora tú junto con tus amados, vecinos y amistades de alrededor del mundo, conocerán, conociéndote a ti así: porque Él descenderá
con su reino angelical enteramente fiel a Él siempre, para vivir con sus hijos en la tierra, empezando en Canaán contigo hoy—bautizado en agua. Realmente, esta es la vida eterna de nuestro Padre celestial, en donde Él ha derrotado a Lucifer junto
con los ángeles caídos y aquellos que han desafiado su santo nombre fuegos, porque ellos fallaron en acercarse a Él por medio de su Hijo Jesucristo, su semilla santa, su carne sin pecados, complaciendo toda verdad y toda justicia en la tierra y la
gloria celestial perpetuamente.
Positivamente, esta es la vida eterna de nuestro Padre celestial, que ha derrotado a Lucifer y a sus ángeles caídos junto con el ángel de la muerte, rehusando vivir con ellos en la eternidad venidera, en donde Él va a casarse con Israel junto con las
familias de las naciones que han renacido del bautismo en agua, invocando la perfecta santidad de su nombre. Ciertamente, invocando a nuestro Padre celestial, como Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacobo, entonces, tú renacerás en Canaán, en
donde el pecado no existe en ti, así como en el corazón malvado de Lucifer, los ángeles caídos y la muerte junto con el infierno tormentoso, por ende, tú vivas liberado del mal toda una eternidad venidera, empezando en tu hogar.
Esta es la vida eterna de nuestro Padre celestial, vivida por Él en la gloria celestial junto con su Hijo Jesucristo, su Espíritu Santo y sus hijos redimidos de generaciones pasadas, porque millones fueron bendecidos por Él, por poderes del Juramento
a Isaac, que ellos recibieron bautizados en agua, en donde el pecado no existe en ellos, gozando así riquezas por una eternidad entera. Realmente, esta es la vida eterna de nuestro Padre celestial, derrotando a Lucifer y a sus ángeles caídos en la
gloria angelical, al rebelarse en contra de su santo nombre fuegos, por ende, Él la ha facilitado a sus hijos enteramente, como tú y yo, para nosotros vivirla con nuestros amados en la tierra entera, en donde el mal falla en atacarte a ti siempre.
Por lo tanto, dado que Lucifer ha sido derrotado, por la vida eterna de nuestro Padre celestial, que tú la habrás recibido bautizado en agua, invocando su santo nombre fuegos, entonces, Lucifer junto con sus espíritus inmundos, atacándote a ti, te
abandonará, para no regresar a ti jamás, porque poderes del Juramento a Isaac lo detendrá a él en atacarte nuevamente para siempre. Presentemente, la vida eterna de nuestro Padre celestial abunda en ti diariamente, expulsando a Lucifer, sus ángeles
caídos y la muerte de ti y de los tuyos, incluyendo de vecinos y amistades del mundo entero, para que tú recibas su salvación enteramente del monte santo de Jerusalén y junto con riquezas de Canaán, que legítimamente te pertenecen a ti toda una
eternidad, bautizado en agua.
Comprobado que, Lucifer ya no tiene poderes para bloquear estas bendiciones de grandes riquezas, que te pertenecen a ti, riquezas abundantes de Canaán, porque cuando tú naciste de la imagen y del alma santísima de nuestro Padre celestial, entonces tú
naciste con ellas para gozarlas cada día en la tierra, ejecutando así su perfecta voluntad, bendiciendo tú mismo a otros sin límite alguno siempre. Aquí es cuando. Tú estarás haciendo la voluntad perfecta de nuestro Padre celestial instantá
neamente en la tierra, porque al tú renacer, bautizándote en agua, entonces, tú habrás renacido en su semilla santa, como carne sin pecados y sangre expiatoria de Isaac, en donde su vida eterna florece en ti, así como en la gloria con sus huestes
angelicales, manifestándola finalmente en ti: bendiciendo a muchos progresivamente.
Ciertamente, tú serás la voluntad perfecta de nuestro Padre celestial instantáneamente en la tierra, en donde sea que tú vivas con tus amados, llevando así tú su perfecta voluntad hacia otras gentes, que Él necesita bendecirlas con sanidad,
resolviendo problemas y conflictos, y, sobre todo, enriquecerlos, ya que tú serás su voluntad perfecta milagrosamente en la tierra, como con sus ángeles en el cielo. Este eres tú renacido del bautismo en agua, invocándolo, como Dios de Abraham, Dios
de Isaac y Dios de Jacobo, para abandonar la carne pecadora por la carne sin pecados para siempre de Isaac, y así, tú seas perfecto y santo, así como Él lo es infinitamente en la gloria celestial por la eternidad, viviendo su misma vida eterna en la
tierra, enriqueciéndola abundantemente siempre.
Y es aquí. Cuando tú serás perfecto y santo, así como nuestro Padre celestial lo es en la eternidad infinitamente, porque tú habrás renacido de su imagen y de su alma santísima, para que tú vivas con su corazón santísimo y perfecto en tu pecho
siempre haciendo su perfecta voluntad en la tierra, bendiciendo así a familias de las naciones, empezando con la tuya en tu tierra natal. Absolutamente, es la voluntad perfecta de nuestro Padre celestial hacerte perfecto y santo, así como Él lo es
ante su Hijo Jesucristo y su Espíritu Santo, instantáneamente bautizado en agua, porque aquí es cuando no solamente tu corazón será perfecto, como el suyo en su pecho, pero igualmente, tu mente, alma, cuerpo y espíritu humano serán perfectos y
santos, como Él lo es infinitamente siempre.
Realmente, tú vivirás en la tierra continuamente bendecido, haciendo la voluntad perfecta de nuestro Padre celestial, porque con tú corazón perfecto vivirás, así como el suyo en su pecho junto con tu mente, alma, cuerpo y espíritu humano,
comprobado que: En poderes del Juramento a Isaac tú siempre caminaras con Él, así como Él camina en la gloria celestial, bendiciéndolo todo con su voluntad perfecta. Verdaderamente, así le hablo nuestro Padre celestial a Abraham, asegurándole, que
él tenía que ser perfecto y santo, así como Él lo es con su Hijo Jesucristo y su Espíritu Santo, entregándole finalmente a Isaac del vientre estéril de Sarah, por el Espíritu Santo, recibiendo así su corazón santísimo en su pecho en Canaán,
bendiciendo la tierra entera con perfecta santidad para una eternidad entera.
Por cuanto, nuestro Padre celestial había prometido a Abraham, que Él mismo lo haría de renombre por la tierra entera, porque él bendeciría a las familias de las naciones, dado que, a él recibir a su Hijo Jesucristo como Isaac, entonces, su corazó
n seria perfecto y santo, así como el suyo en su pecho, enraizado en riquezas cotidianas de Canaán, enriqueciendo a muchos infinitamente. Considerando que, el corazón santísimo de nuestro Padre celestial se derramó sobre Isaac, como su Juramento
eterno, que es su perfecta voluntad para Israel y las naciones, bautizados en agua, pero igualmente está debajo de Canaán, como el corazón de la tierra, trabajando en su pecho y en el de sus hijos igualmente, fluyendo con riquezas insondables, poderes
y glorias hacia la eternidad entera.
Entendiendo que, fue siempre el corazón santísimo de nuestro Padre celestial bendiciendo no solamente a su Hijo Jesucristo y su Espíritu Santo junto con huestes angelicales, pero igualmente a sus hijos nacidos de su imagen y de su alma santísima,
empezando en Canaán, porque es su corazón santísimo bendiciéndote a ti junto con tus amados con perfecta santidad, como siempre desde la gloria angelical. Por eso, es que fue importante para nuestro Padre celestial no solamente tener a su Hijo
Jesucristo naciendo del vientre estéril de Sarah como Isaac, por su Espíritu Santo, pero igualmente, fue importante para Él tener a Jacobo junto con los doce patriarcas israelíes naciendo en Canaán, para que sus hijos nazcan lejos de Canaán, en
tierra extranjera de Egipto—recogiendo pecados del mundo entero.
Legalmente, nuestro Padre celestial necesitaba establecer su familia divina en Canana primero, al su Hijo Jesucristo nacer del vientre estéril de Sarah, por su Espíritu Santo, en la familia de Abraham como Isaac, y así, Él tener a sus hijos en el
cautiverio egipcio, recogiendo pecados del mundo entero para bautizarlos en el Mar Rojo finalmente, destruyéndolos en un solo día para siempre. Además, nuestro Padre celestial necesitaba llevar a toda la casa de Israel por el desierto de Sinaí,
bautizados del Mar Rojo, abandonando pecados de la humanidad entera eternamente, haciendo que sus hijos renazcan con riquezas asombrosas de Canaán, supliendo así sus necesidades cotidianas en tierra muerta camino hacia el corazón de Canaán, conquistá
ndolo finalmente por su santo nombre fuegos para la eternidad venidera.
Amorosamente, nuestro Padre celestial necesitaba conquistar puertas del infierno y con sus ciudades, que estaban llenas de las familias de las naciones, que habían fallecido sin haber invocado su santo nombre fuegos ni menos se habían bautizado ellos
en agua, por ende, Él necesitaba conquistar el infierno tormentoso con su corazón amoroso, estableciéndolo allí infinitamente por amor a sus hijos con todo Israel antiguo. Ciertamente, nuestro Padre celestial necesitaba no solamente postes del
infierno junto con sus ciudades de familias de las naciones pasadas y futuras para amarlo a Él, su Hijo Jesucristo y su Espíritu Santo, pero igualmente, Él necesitaba tener al infierno tormentoso: amándolo a Él junto con su santo nombre fuegos,
conquistando así glorias, riquezas y poderes jamás tocados por el pecado en la eternidad.
Además, nuestro Padre celestial necesitaba a Canaán para amarlo a Él, su Hijo Jesucristo, su Espíritu Santo, pero igualmente, Israel y las familias de las naciones pasadas y futuras, y así, Él ser verdaderamente amado y enriquecido por su corazón
santísimo debajo de Canaán, y con cada hijo suyo con su corazón santísimo en su pecho con perfecta santidad infinita para la eternidad venidera. Verdaderamente, es únicamente en el corazón de nuestro Padre celestial, infinitamente lleno de su amor
infalible, amándolo a Él, a su Hijo Jesucristo y a su Espíritu Santo junto con huestes angelicales, pero igualmente, desde el corazón debajo de Canaán, porque no existe otro corazón amoroso como el suyo, amándolo a Él junto con sus hijos en su
nueva tierra para siempre.
Ciertamente, nuestro Padre celestial ha creado cielos y tierra con su perfecta santidad, llenándolos con dulzura enteramente, y así, Él vivir con sus hijos amándolo a Él, su Hijo Jesucristo y su Espíritu Santo con su corazón santísimo establecido
en el infierno, debajo de Canaán, igualmente en el pecho de sus hijos, conquistando nuevas riquezas, poderes y glorias de su amor infalible por muchas generaciones. Y este es el reino virgen de nuestro Padre celestial, como su nueva tierra, nacida del
corazón de la tierra, porque Israel antiguo recogió tus pecados y de tus amados, cometidos en contra de Él, su Hijo Jesucristo y su Espíritu Santo, abandonándolos Él mismo en el Mar, descendiendo luego con el bautismo en agua al infierno tormentoso,
para que sus hijos vivan nuevamente batizados.
Esto es correcto. Israel antiguo nació en el cautiverio egipcio, recogiendo pecados cometidos en contra de nuestro Padre celestial, su Hijo Jesucristo y su Espíritu Santo por cada hombre, mujer, niño y niña de Israel y de las naciones, destruyé
ndolos Él mismo desde el corazón de la tierra, debajo de Canaán, removiéndolos eternamente en un día, llenando la tierra entera con su amor infalible y riquezas insondables finalmente. A tiempo: El corazón santísimo de nuestro Padre celestial
entregó glorias, poderes y riquezas infinitas sobre Isaac yaciendo sobre el Monte Sion, descansando sobre el Moria, enriqueciéndote, así como Él lo es en la gloria celestial, pero ahora, Él necesita riquezas de ti, bautizado en agua, viviendo
riquezas de Canaán, enriqueciéndolo a Él y a su santo nombre fuegos toda una eternidad—desde ahora.
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