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ivanvalarezo@gmail.com
Sábado, 06 de Febrero, 2021 de Nuestro Salvador Jesucristo, Guayaquil, Ecuador-Iberoamérica
(Cartas del cielo son escritas por Iván Valarezo)
Semilla santa de Isaac, como carne sin pecados: El PADRE celestial crece en nosotros con riquezas de Canaán sin cesar jamás:
Legalmente, nuestro Padre celestial necesitaba llenar cielos y tierra con Él mismo enteramente: creados para sus hijos vivir con Él siempre enriquecidos en su amor insondable de su corazón santísimo, que Él siempre ha sentido por su Hijo Jesucristo
y por su Espíritu Santo, logrando finalmente su nuevo reino, en donde su santo nombre fuegos es realmente amado, enriquecido y glorificado toda una eternidad. Esta es la vida gloriosa de nuestro Padre celestial, que Él necesitaba compartirla contigo y
con tus amados, vecinos y amistades de siempre, y así, tú vivas en su amor asombroso, que su corazón santísimo siempre ha sentido por su Hijo Jesucristo y por su Espíritu Santo, en donde el pecado jamás existe toda una eternidad en su nuevo reino
de la tierra venidera.
Realmente, este es el reino dorado de nuestro Padre celestial: verdaderamente amado, enriquecido y glorificado por sus hijos nacidos de su imagen y de su alma santísima, empezando con Adán y Eva, para Él vivir con todo su corazón santísimo por ti y
por tus amados en su reino enriquecido de paz y de felicidad eterna, en donde el pecado y tinieblas no existen jamás. Por ello, bautizado en agua, invocándolo a Él, como Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacobo, entonces, tú habrás renacido
de su semilla santa, como su carne sagrada, en don el pecado falla en existir infinitamente, y así, tú vivas una vida enriquecida siempre, teniendo hijos que nacen en perfecta santidad como los ángeles, ejecutando obras maravillosas toda una vida
entera.
Ciertamente, nuestro Padre celestial necesita reiniciar su vida eterna y gloriosa contigo junto con tus amados, vecinos y amistades del mundo entero, pero siempre con su Hijo Jesucristo y con su Espíritu Santo, y así, Él puede mantener su integridad
de su vida divina siempre, creando nuevas cosas en el cielo y en la tierra jamás tocadas por el pecado. Aquí, es en donde tú finalmente vivirás la vida eterna de nuestro Padre celestial, expulsando a Satanás, espíritus inmundos, enfermedades,
problemas, pobrezas y la muerte enteramente de cada vida humana, viviendo tú con tus amados, como con tus hijos, pero nacidos con su carne sagrada y sangre expiatoria siempre haciendo obras en toda la tierra—bendiciendo a muchos con riquezas
cotidianas de Canaán.
Verdaderamente, nuestro Padre celestial fue santísimo creando cosas del cielo y la tierra entera, satisfaciendo demandas de su corazón santísimo por más amor, riquezas y alegrías para con su familia divina, como su Hijo Jesucristo y su Espíritu
Santo, pero también nosotros somos su familia, conociendo únicamente de su amor asombroso de su corazón hacia nosotros junto con riquezas glorias y alegrías para siempre. Positivamente, esta es vida eterna de nuestro Padre celestial, saliendo tú de
su imagen y de su alma santísima para vivir en la tierra, pero sin efectos del pecado en ti ni en tus amados, vecinos y amistades, porque Él necesita llenar la humanidad entera con su amor infalible de su corazón santísimo, pero únicamente con su
carne sagrada y con su sangre expiatoria.
Realmente, este el reino dorado de nuestro Padre celestial de su amor interminables, glorias y alegrías para su Hijo Jesucristo, su Espíritu Santo y para cada hombre, mujer, niño y niña nacidos de Él, en donde Lucifer fallará nuevamente para pecar
en contra de su santo nombre, porque ahora Él crecerá en nosotros, llenando así su nuevo reino de su misma santidad perfecta infinitamente. Legítimamente, nuestro Padre celestial ha entregado su vida eterna, que Lucifer junto con los ángeles caídos
falló en derrotar en la gloria angelical y en Canaán, para tú vivirla con tus amados en tu nación natal con Él mismo creciendo en ti siempre, conociendo así su amor asombroso, riquezas, paz, gloria y alegrías insondables por su santo nombre sobre
el monte Sion, en Canaán.
Definitivamente, será como en la gloria angelical con su Hijo Jesucristo, su Espíritu Santo y cada ángel siempre logrando su voluntad perfecta, porque Él es el que vive en ellos con su perfecta santidad, haciendo que el reino angelical y sus ángeles
vivan su vida gloriosa de perfecta santidad enteramente en la eternidad: conquistando así riquezas, glorias y poderes de su santo nombre fuegos. Bien, esto es exactamente lo que nuestro Padre celestial necesitaba hacer con Adán y Eva, sin embargo,
ellos se perdieron en el pecado, al ambos comer del fruto prohibido, del árbol de la ciencia del bien y del mal, cuando Él mismo ya les había avisado de antemano de jamás tocarlo, visto que, comiéndolo, entonces ellos morirían condenados a vivir
una vida pecadora siempre.
Esto significa, que el sueño de nuestro Padre celestial por un reino grandioso, en donde no hay pecado, se perdió momentáneamente, porque Adán y Eva comieron del fruto prohibido, transformando sus corazones de amarlo, de obedecerlo y de honrarlo a É
l y a su santo nombre en un corazón similar al corazón malvado de Lucifer hacia a Él y su perfecta santidad en la Creación. Esto significa también, que Adán y Eva empezaron a olvidarse de cómo amar, honrar y alabar a nuestro Padre celestial y su
santo nombre fuegos por medio de su Hijo Jesucristo y su Espíritu Santo, porque ambos les conocían perfectamente a ellos, como Dios Todopoderoso, entregándoles a ellos riquezas eternas, paz y vida junto sus hijos incontables en generaciones venideras
de la Creación entera.
Empero, ya que Adán y Eva, engañados por la serpiente del Edén, comieron del fruto prohibido: definitivamente, Él tenía que cambiar sus corazones nuevamente a que sean como su corazón santísimo, que ambos lo tenían de Él inicialmente, saliendo
de su imagen para vivir a semejanza de su Hijo Jesucristo, bendiciéndolos, enriqueciéndolos y glorificándolos a ellos ambos toda una eternidad entera con su Espíritu Santo. Realmente, nuestro Padre celestial aun quería vivir con ambos Adán y Eva
junto con sus hijos en generaciones venideras, para que ellos conozcan finalmente su amor asombroso de su corazón santísimo por su santo nombre fuegos en todo su reino angelical, pero igualmente ahora en su nuevo reino en la tierra, viviendo
eternamente amado por sus hijos toda una eternidad entera.
Sin embargo, este amor asombroso que nuestro Padre celestial necesitaba establecerlo en la tierra, es un amor jamás conocido por Lucifer y sus ángeles caídos, verdaderamente, es un amor asombroso que únicamente existe en Él con su Hijo Jesucristo y
con su Espíritu Santo, pero ahora existirá en sus hijos grandemente, es decir, si ellos le obedecen a Él y a sus palabras vivas. Este es realmente un amor asombroso, que siempre ha existido en el corazón santísimo de nuestro Padre celestial, y que É
l necesitaba derramarlo sobre su Hijo Jesucristo, pero nacido en Canaán, en la tierra, por poderes del Espíritu Santo, que hará que continúe creciendo por edades interminables en sus hijos, como tú y yo hoy en día –únicamente si nosotros le
obedecimos a Él.
Verdaderamente, tú le obedecerás ciegamente a nuestro Padre celestial en su semilla santa, nacida de Él, como su carne sin falla alguna eternamente, accediendo así tú mismo a su presencia santísima, eternamente bendecido, haciéndote digno de su
confianza: confiándote riquezas inagotables de la gloria celestial, pero igualmente de la tierra entera, como en Canaán moderno, además, crecerás con Él progresivamente con sus riquezas siempre. En la tierra, nuestro Padre celestial siempre buscó
entre las familias de las naciones a alguien decido a obedecerle a Él, y Él finalmente te encontró ti, tus amados, vecinos y amistades igualmente de alrededor del mundo entero—pero ahora, Él necesita tocarte a ti con su amor infalible de su corazó
n santísimo, haciendo que tú regreses a casa nuevamente por fin.
Ciertamente, tú necesitas regresar a nuestro Padre celestial, pero debes hacerlo inmediatamente bautizado en agua, invocando sus poderes divinos, como Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacobo, para que tú empieces a gozar de sus riquezas nacidas
de su corazón santísimo para que tú las goces hoy en día en tu tierra natal y junto con todos tus amados para siempre. Sin embargo, para hacerte regresar a Él, su Hijo Jesucristo y su Espíritu Santo junto con sus ángeles, entonces, Él derramó de
su amor infalible hacia ti de su corazón santísimo, algo imposible en la carne pecadora siempre contaminada con el fruto prohibido, por ende, Él tenía que entregarte su propia carne, por su Espíritu Santo—tú—naciendo de Él, como su hijo amado
nuevamente.
Definitivamente, tú has sido llamado junto con tus amados, vecinos y amistades de todas partes a su bautismo en agua, abandonando instantáneamente la carne pecadora y el espíritu de error por su carne sin pecados y su Espíritu Santo, en donde tú
vivirás con Él, porque así necesita hacerlo Él todo contigo, para que tú finalmente seas enriquecido con riquezas cotidianas de Canaán siempre. Realmente, nuestro Padre celestial no estaba dispuesto a crear más ángeles, así como lo había hecho
con billones de ellos en su Creación entera para amarlo, servirle y adorarlo a Él junto con su santo nombre, su Hijo Jesucristo y su Espíritu Santo, más bien, Él decidió tener sus hijos perfectos y santos, así como Él infinitamente, confiando en
ellos ciegamente siempre con riquezas asombrosas.
Ahora, para nuestro Padre celestial lograr esta obra maravillosa en la tierra y con sus hijos, empezando con Adán y Eva, contaminados ya del fruto prohibido, entonces, Él debía darle vida a su familia divina en Canaán, y así, tú regreses a Él por
medio de su amor de familia maravillosa, manifestada en su dulce hogar, finalmente viendo vida nuevamente, enriquecido por Él infinitamente. Aquí, nuestro Padre celestial tuvo a Abraham, su escogido, llevando esta obra maravillosa, que Él no la logró
en generaciones pasadas hasta que encontró a alguien como él, y así, finalmente Él se siente a su Mesa santa para comer del pan y vino de manos de su Hijo Jesucristo, como rey de Salem, conocido también como Melquisedec por las familias de las
naciones.
Esto fue algo muy importante, que nuestro Padre celestial necesitaba hacer con Abraham junto con su esposa Sarah sin poder darle vida a Israel entero, su nación dorada, que necesitaba estar en Canaán con carne sin pecados y con sangre expiatoria,
quitando el pecado de la humanidad entera en un día, para llenar la tierra entera infinitamente con santidad perfecta del Lugar Santísimo. Realmente, nuestro Padre celestial necesitaba derramar de su santidad perfecta del Lugar Santísimo en Canaán y
en la tierra entera, enriqueciéndote a ti y a tu nación, para que tú renazcas de su bautismo en agua y de su Espíritu Santo, conociendo únicamente sus victorias asombrosas en contra de todo enemigo, como Satanás, ángeles caídos, maldiciones,
enfermedades, familias satanistas, muerte y el infierno tormentoso siempre.
Ciertamente, comprobado que el Hijo amado de nuestro Padre celestial nació como Isaac del vientre estéril de Sarah, por el Espíritu Santo, entonces la carne sin pecados junto con la sangre expiatoria llena de su vida eterna descendió, llenando la
tierra entera con asombrosos poderes cotidianos, vino así para que su amor infalible de su corazón asombroso te reciba nuevamente en su vida, eternamente enriquecida. Considerando que, no había otro camino posible para nuestro Padre celestial tenerte
a ti, regresando a su vida eterna, llena de amor, paz, alegrías y riquezas sin fin para que tú las goces con Él junto con tus amados, porque tú naciste de Él para amar su santo nombre fuegos eternamente, por ello, tú debes vivir nuevamente, amá
ndolo a Él grandemente por fin.
Realmente, nuestro Padre celestial necesita llenar la tierra con su amor infalible de su corazón asombroso, que siempre te ha amado a ti junto con tus amados, vecinos y amistades, porque tú has nacido de su imagen y de su alma santísima únicamente
para amarlo a Él y su santo nombre fuegos en la tierra, santificada con perfecta santidad ya toda una eternidad entera. Definitivamente, nuestro Padre celestial está llenando la tierra entera junto con los cielos con Él mismo para Él ser parte de ti,
tus amados, vecinos y amistades, viviendo su misma vida personal siempre contigo, enriqueciendo su reino angelical infinitamente, y así, tú la conozcas—tu misma vida que tú tienes en Él continuamente—pero bloqueada de Satanás está, sin que tú
conocerla jamás hasta hoy.
Verdaderamente, fue importante para nuestro Padre celestial quitar el pecado de ti, tus amados, vecinos y amistades igualmente, teniendo así tú acceso instantáneamente hacia Él y su santo nombre fuegos sobre el monte santo de Jerusalén, en Canaán,
en donde tú has sido bendecido, enriquecido y empoderado por Él: conociendo únicamente su amor infalible, riquezas y sus regalos divinos, entregados a ti ya perpetuamente. Realmente, su Hijo Jesucristo nacido del vientre estéril de Sarah, por el Espí
ritu Santo, como su carne sin pecados y la sangre expiatoria y llena de vida para ti, tus amados, vecinos y amistades, redimiéndote del pecado, maldiciones, enfermedades, familias brujas, pobreza y muerte en el infierno tormentoso—porque su carne
bendita ha derrotado a todo enemigo ya para siempre por ti, en Canaán.
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